Durante el embarazo se producen molestias en las piernas como calambres, pesadez, edema e hinchazón, muy apreciable en los tobillos y pies, además de alteraciones vasculares como varices y telangiectasias. Una de las causas más evidentes de estas molestias es el aumento de peso.
Otras causas no menos influyentes son:
- La relajación de los músculos de las paredes de los vasos sanguíneos, debido a las hormonas segregadas durante la gestación.
- El aumento de volumen y de la circulación sanguínea, ya que, a medida que crece el útero y se desarrolla la placenta, se forma una gran red de vasos para inervarlos, aumentando la cantidad de sangre en general.
- El desplazamiento de diversos órganos a medida que crece el feto y de las venas que recogen la sangre que proviene de las piernas por parte del útero.
- El aumento de la aldosterona.
Todo este conjunto de alteraciones favorece la retención y la acumulación de líquidos y dificulta el retorno venoso.
Existen una serie de medidas que se deben tomar para evitar o paliar estos trastornos:
- No permanecer mucho rato de pie.
- Dormir y reposar sobre el lado izquierdo.
- Dar un paseo diario (durante la locomoción , se favorecen las contracciones de los músculos de las piernas para drenar los líquidos acumulados y facilitar la circulación venosa de retorno)
- Evitar la exposición de las piernas al calor.
- Colocar las piernas en posición elevada cuando se descansa.
- Cuidar el calzado y el tipo de ropa.
- Practicar un masaje suave de forma ascendente circular con algún producto específico para la zona.
También se puede utilizar, de forma complementaria, MEDIAS ELÁSTICAS destinadas a corregir las dificultades de la circulación venosa de las piernas (existen distintos tipos según el grado de compresión) Estas medias ejercen una presión máxima en los tobillos, que desciende a medida que sube hacia el muslo.
Respecto a los productos dermofarmacéuticos destinados al cuidado de las piernas, se puede utilizar:
- Hamamelis.
- Castaño de Indias.
- Manzanilla.
- Árnica.
- Meliloto.
- Hiedra.
- Mirtilo.
- Brusco.
- Escina.
- Alfabisabolol.
- Troxerutina.
- Hidratantes como alantoína, urea y ácido láctico.
- Refresantes como mentol y alcanfor.
Al aplicar estos productos, la sensación de frescor y alivio es casi instantánea, proporcionando un agradable descanso que se consigue gracias al masaje circular ascendente y a las propiedades de las moléculas incorporadas. La forma galénica más adecuada y frecuente es el gel.
También es recomendable darse duchas de agua fría en las piernas que provocan vasoconstricción y mejoran el retorno venoso, o aprovechando el buen tiempo dar un paseíto por la playa dentro del agua mucho mejor. Practicar ejercicio como la natación es muy beneficioso.
Espero que este post les sirva de ayuda. Disfruten de su embarazo y busquen ratitos de relajación para estar con ustedes mismas y conectar con sus bebés.
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